Investigaciones revelan que controlar las calorías podría ser la clave para mantener el peso ideal
Equipo A Tu Salud Web – Con información de agencias
Las proteínas, las grasas y los carbohidratos cumplen funciones específicas en el organismo. Consumirlas en su justa medida, es una medida necesaria para aprovechar sus beneficios y evitar ganar kilos de más.
Cada alimento aporta una cantidad determinada de energía calórica, denominada kilocaloría, para ayudar al organismo en el cumplimiento de las funciones vitales. Por ello, para llevar un control de qué alimentos y en qué medida se deben consumir, es importante verificar la cantidad de calorías que aporta cada uno, dependiendo de su naturaleza y valor nutricional.
Los carbohidratos y las proteínas aportan 4 kilocalorías por cada gramo de alimento, mientras que las grasas ofrecen 9 kilocalorías por cada gramo consumido. Una dieta balanceada con miras a alcanzar el peso ideal, de acuerdo a las condiciones físicas particulares, requiere de la supervisión de la cantidad de calorías que se consumen diariamente.
Una investigación reciente en Estados Unidos, publicada en American Journal of Clinical Nutrition, halló que restringir la cantidad de calorías es más importante para llegar al peso ideal, que tener en cuenta el origen de las calorías que se consumen.
Los investigadores encontraron que no había diferencias en la pérdida de peso de los pacientes, al realizar regímenes alimenticios con la misma restricción de calorías, pero con diferentes recomendaciones en cuanto a los grupos de alimentos que se consumían.
"El principal vaticinador de la pérdida de peso fue la adherencia al régimen. Aquellos participantes que cumplían mejor la dieta, perdían más peso", dijo George Bray, uno de los responsables del estudio e investigador de del Centro de Investigación Biomédica de Pennington, en Estados Unidos.
Investigaciones previas habían revelado que ciertas dietas -en particular aquellas con bajo consumo de carbohidratos- funcionaban mejor que otras, dijo Bray, aunque todavía no hay consenso entre los científicos en torno al tema.
Para llevar a cabo el estudio, Bray y sus colegas seleccionaron a cientos de personas con sobrepeso y obesidad, para someterlos a alguno de los siguientes planes alimenticios, diseñados para reducir 750 calorías diarias: 1) Proteína promedio, poca grasa y más carbohidratos; 2) Mucha proteína, poca grasa y más carbohidratos; 3) Proteína promedio, mucha grasa y menos carbohidratos; 4) Mucha proteína y grasa, y pocos carbohidratos.
A los primeros 6 meses y después de 2 años de iniciar la dieta, se evaluaron el peso, la masa grasa y la masa magra de cada uno de los participantes. Durante los primeros 6 meses, las personas habían perdido más de 4,1 kilogramos de grasa y cerca de 2,3 kg de masa magra.
Los participantes pudieron mantener una pérdida de peso de más de 3,6 kg luego de dos años, incluido un descenso de casi 1,4 kg en grasa abdominal, lo que significa una reducción de más de 7%.
"Si para unos es mejor reducir la grasa, o para otros disminuir el consumo de carbohidratos, la investigación señala que está bien tomar cualquiera de esos caminos, pues resultan igual de exitosos si se controla la cantidad de calorías” aseguró Christopher Gardner, profesor de la Stanford University, que no participó del estudio.
Los resultados del estudio determinaron que la adherencia a la dieta suele ser un problema mayor para la pérdida de peso. Según los investigadores, esta información pone de relieve que las personas deberían escoger el plan alimenticio que más le resulte sencillo de seguir.