El humor triste de los niños
Un trastorno depresivo que ataca a grandes y pequeños, reflejándose en el sufrimiento físico y psíquico del niño, la búsqueda de atención médica a tiempo logrará una mejor calidad de vida en ellos
Inés Larrea Haro
La depresión infantil es un estado emocional característico de la tristeza, que no solo afecta a los adultos, también los niños y adolescentes se ven envueltos. Este sentimiento se ve presente en algunos niños y suele durar casi todo un día, semanas, meses y hasta años cuando no se busca la atención médica especializada.
Este trastorno depresivo es similar al de un adulto, ya que se debe a la vulnerabilidad genética que puede ser, uni o multigénica, es decir con varios genes que actúan entre si y que tienen una gran relación con esta vulnerabilidad, además se le suman los factores ambientales, sociales e intrapsíquico del niño. La doctora Marianella Ruíz, psiquiatra infantil y juvenil asegura: “Los episodios depresivos en niños y adolescentes pueden estar precedidos por un evento que tiene connotación de pérdida o de duelo”. Ella se refiere a que los niños sufren una tensión por haber experimentado la muerte de algún familiar o amigo, la muerte de la mascota o por haber estado sometido a alguna hospitalización.
La especialista señala que debe diferenciarse si la depresión es primaria o secundaria a otra patología, como en el caso del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, en el cual los niños suelen tener depresiones relacionadas a las frustraciones continuas en los logros académicos y sociales. Del mismo modo, manifiesta que es de vital importancia diferenciar la depresión unipolar de la depresión bipolar, ya que el diagnóstico es totalmente diferente.
La doctora resalta la importancia de estos análisis: “Los psiquiatras infantiles insistimos en que los médicos, no especialistas en esta área no jueguen a hacer diagnósticos ni instaurar tratamientos”. Igualmente destaca, “siempre que existan antecedentes de enfermedad depresiva o de trastorno bipolar en la familia de un niño y estén presentes síntomas depresivos, debe
buscarse atención inmediata”.
Este estado depresivo se presenta a partir de los cambios de ánimos, viene representado con humor triste, llanto fácil e irritabilidad, sus pensamientos se tornan tristes, se culpan frecuentemente de los problemas que haya en su familia desencadenando ideas de culpa que los hace sufrir hasta el punto en el que pueden comenzar a aislarse socialmente.
Para un diagnóstico eficaz, se debe realizar un examen exhaustivo del niño y sus padres, la experta recomienda que la evaluación debe ser realizada por un psiquiatra infantil o un psicólogo clínico con formación en el área infantil, es importante asegurarse de estar en las manos adecuadas. El tratamiento para este estado emocional va directamente sugerido por su especialista, él prescribirá algún tratamiento adecuado para el niño y para sus padres si es necesario.
Para que un niño esté sano y feliz no hay una respuesta definitiva, la psiquiatra infantil y juvenil explica que si el niño puede identificarse con ejemplos sanos en casa, seguramente será un niño sano, un niño que pueda disfrutar de su infancia y no sobrevivir a ella.
Estar alerta del estado de ánimo de sus hijos es importante para descartar cualquier tipo de trastorno que esté relacionado con la depresión. Ser pacientes con ellos y tener contacto con el psiquiatra infantil es fundamental para mejorar el pronóstico del niño.