Estrías: los tipos que existen y como identificarlas

Las estrías son como unas cicatrices en forma de línea que se producen por un estiramiento excesivo de la piel. De hecho, suelen aparecer principalmente durante la pubertad o el embarazo cuando el cuerpo sufre un cambio hormonal importante.

¿Qué tipos de estrías existen según el color?

Se dice que hay dos tipos, las estrías rojas y las blancas. Las rojizas o iniciales son mucho más fáciles de tratar. Si aparecen, es el momento ideal para poner un tratamiento indicado por tu dermatólogo para que no afecte la piel, con un seguimiento frecuente.

La otra clase son las estrías blancas. Cuando una estría se hace crónica o lleva mucho tiempo más de un año, se vuelve blanca. Para trabajarlas, hay que recurrir a procedimientos pensados en cicatrices, un poco más invasivos para que ayuden a la piel a generar más colágeno y vuelva la tensión a la zona.

Tipos de estrías según la causa

Por otro lado, más allá del color, podemos clasificar los tipos de estrías según aquel agente o situación que las originó. Las causas son variadas y aquí te contamos las más frecuentes.

Estrías de la pubertad

Durante el período de la adolescencia, los cambios hormonales junto con las transformaciones en el cuerpo desencadenan la aparición de alguna de ellas. Estos procesos ocurren tanto en varones como mujeres.

El crecimiento ocurre de manera repentina y termina siendo el responsable de la generación de estrías. La presencia de progesterona y estrógeno hace que las mujeres tengan mayor predisposición a la ruptura de fibras elásticas y de colágeno.

Estrías
Foto Referencial

De distensión

Son cicatrices lineales visibles que se desarrollan en áreas de daño dérmico como resultado del estiramiento excesivo de la piel. Son dos veces más comunes en mujeres y se notifican en el grupo de edad de 5 a 50 años.

De forma clínica, aparecen como cicatrices atróficas múltiples, simétricas, bien definidas, irregularmente lineales, de color rojo a pálido (según la etapa) que siguen las líneas de división. En general, se encuentran paralelas a la superficie de la piel.

Este tipo de estrías son inducidas por el estirón puberal que se observa después de la telarquia, o sea, el momento en que cambia el pezón de la mujer en la adolescencia. Están presentes en los muslos, las nalgas y los senos en las niñas. En los niños, a menudo se desarrollan sobre la región lumbosacra y la cara externa de los muslos.

Gravídicas

Son las características del embarazo que se ven sobre el abdomen, los senos y los muslos en el tercer trimestre. Las lesiones son más comunes en las jóvenes que cursan su primera gestación y se relacionan con un mayor aumento de peso que el esperado o la formación de un bebé grande para la edad gestacional.

En el embarazo, las hormonas y el estiramiento de la piel del abdomen son los culpables de las estrías.

Atróficas

Las estrías atróficas fisiológicas de la adolescencia se presentan en individuos sanos, no obesos, alrededor de la pubertad. También, como otros tipos, están en asociación con el estirón de crecimiento de la adolescencia.

Aparecen como líneas verticales atróficas violáceas, aisladas en axilas y los brazos. Su abordaje terapéutico no es fácil y se ha evaluado la posibilidad de eliminarlas con galvanismo, aunque los resultados no son del todo eficientes.

Las estrías son comunes

Las estrías son muy comunes y a menudo causan morbilidad cosmética y angustia psicológica, particularmente en mujeres y ciertas profesiones. Conllevan una alta carga emocional, pues al verlas, las personas las asocian con sentimientos que no son agradables.

Con el tiempo, la gran mayoría de los distintos tipos de estrías pueden mejorar. El momento ideal para realizar un tratamiento es una vez que se hayan estabilizado. Muchas cremas que se promocionan en las redes para la curación poseen poca evidencia de su eficacia, por lo que la recomendación es concretar una consulta médica ante la duda.

Las estrías son obras de arte en la piel que cuentan una historia sobre nuestro cuerpo, ya que suelen surgir tras el embarazo y el aumento o pérdida de peso como se ha mencionado anteriormente. Sin duda alguna, son completamente normales y no hay que avergonzarnos por ellas, ¡al contrario! Debemos aprender a amarlas y cuidarlas como se merece. Puedes tratarlas si deseas con aceites como: rosa mosqueta o centella asiática que son aceites de pura grasa y ambos potencian la generación de elasticidad en la piel; pero recuerda nunca debes sentirte menos o avergonzarte de ellas.

Con información de: Mejorconsalud

Lea también: Inyección de biopolímeros producen graves daños por ser silicona líquida

Comparte este artículo:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
Continua leyendo

Artículos relacionados