¿Deporte y tendinitis? No debes preocuparte (+Detalles)

Las tendinopatías son un problema común en deportistas y profesionales. Una tendinitis puede aparecer por varios motivos; por un ejercicio mal ejecutado, una sobrecarga, alteraciones mecánicas, contusiones y degeneración de colágeno.

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La recomendación que tenemos interiorizada es guardar reposo cuando nos lesionamos. Sin embargo, los expertos aclaran que esto es un error.

“Cuando tienes afectación del tendón no hay que parar. Hay que curar en movimiento”, hace hincapié Tomás Fernández Jaén, jefe de Medicina Deportiva de Clínica Cemtro, quien explica que hacer lo contrario, es decir, dejar de practicar deporte, puede provocar la aparición de la denominada patología de la inmovilización. “Cuando la articulación se queda inmóvil surgen rigideces que puede provocar en algunos casos la aparición de osteoporosis o atrofia muscular, entre otras cosas. Eso condiciona que en la recuperación se tarde más tiempo porque partimos de una estructura que no sólo está lesionada, también atrofiada”.

Otra leyenda urbana que desmienten los expertos es que sea bueno entrenar con dolor. 

“El cuerpo es sabio y nos da avisos, por lo que cuando tenemos dolor es mejor dejar de entrenar. El dolor es una señal de alarma que nos envía el cuerpo para informarnos que un tejido está en peligro, por lo que es importante que le hagamos caso y acudamos al especialista”, advierte Casado. A esto Fernández añade que “si a ti te duele el tendón cuando entrenas, es porque o estás haciendo mal el entrenamiento, o tu tendón está debilitado y estás sufriendo. No se puede entrenar con dolor. Otra cosa es que termines cansado o agotado, que es muy distinto a que tengas que tomar analgésicos para el dolor”.

¿Qué hacer?

Para empezar, ambos especialistas insisten en que siempre que aparezca un problema de salud el primer paso que hay que dar es ir al médico y obtener un diagnóstico. Parece obvio, pero la tendencia en este tipo de afecciones es todo lo contrario: los deportistas aplican un tratamiento (que en la mayoría de las ocasiones no es el adecuado) y cuando éste fracasa acuden a por un diagnóstico.

“Es ahí cuando vemos lesiones que llevan más tiempo de evolución de lo necesario, lesiones secundarias que aparecen por tratamientos inadecuados”, advierte Fernández.

Respecto al tiempo de recuperación, el jefe de Medicina Deportiva de Clínica Cemtro explica que las tendinopatías agudas pueden tardar entre 3 y 6 semanas en curarse. Sin embargo, si estamos ante tendinopatías crónicas (las que llevan más de 6 semanas de duración), el tiempo de recuperación puede llegar de los 4 a los 6 meses.

¡ ¡“No podemos pretender volver al mismo nivel de entrenamiento y de intensidad que teníamos antes de la lesión. Siempre habrá que ser conscientes de que ante la aparición de dolor deberemos consultar con el profesional adecuado”, advierte.

A continuación, una vez que tengamos el diagnóstico y conozcamos la causa de la tendinitis, hay que corregirla y empezar con el tratamiento. “Supongamos que la causa es una mala técnica de carrera, entonces hay que cambiarla, porque si no vamos a recaer”, afirma Fernández.

La segunda medida preventiva que recomienda es ponerse en manos de programas de entrenamiento adecuados por profesionales especializados.

Con información de: Cuídateplus

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