Controlar en casa la acidez es posible

Muchas personas viven sus días permitiendo que una sensación de ardor en sus gargantas y esófago, le nublen y marquen sus días, sin hacer nada al respecto. Este tipo de molestias no son normales y lo bueno, es que siempre hay una solución.

Ese ardor es lo que se denomina acidez estomacal. Se trata de una sensación de ardor en el pecho, justo detrás del esternón, que técnicamente se conoce como enfermedad de reflujo gastroesofágico. Normalmente nos afecta cuando los contenidos del estómago regresan al esófago. Generalmente ocurre después de comer, aunque puede suceder durante la noche y la molestia suele empeorar al estar acostados o agacharnos.

No es un mal de morirse pero si es muy común y cuando se hace muy frecuente, tanto que interfiere con la rutina diaria, puede ser un síntoma de algo más grave que requiere asistencia médica, por lo tanto si ese es su caso, vaya a consulta para evitar males mayores.

Yo pasé toda mi vida, experimentando acidez, pensando que era porque comía mal, o en abundancia o porque no reposaba mis comidas, pero no era nada de eso; se debía a que soy intolerante a lactosa y jamás busqué un diagnóstico médico porque “justificaba” como muchos mis síntomas.

Ahora bien, mientras se ocupan de buscar la causa, existen diversas medidas, muy simples, que puede poner en marcha para sentirse mejor, pero insisto, no descanse hasta dejar de experimentar acidez, pues eso no es normal.

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Ocuparse siempre será sinónimo de salud

Una de las primeras medidas será controlar su peso. Los kilos de más ejercen presión sobre el abdomen y empujan el estómago, lo que origina que el ácido regrese al esófago.

Una característica muy común en nosotros los latinos es usar ropa ajustada, pero esta costumbre propicia la acidez. La ropa que aprieta alrededor de la cintura ejerce presión sobre el abdomen y el esfínter esofágico inferior, que al relajarse permite el paso del contenido gástrico al esófago, causa principal de la acidez.

¿A quien no le gustan las salsas hechas a base de tomate, el chocolate, el café, las comidas fritas o elaboradas con grasa o manteca? Pues olvídenlas en pro de su salud y evitar la acidez.

Aunque provoque, no se acueste después de comer. Espere por lo menos 3 horas antes de recostarse o de ir a dormir.

También ayuda elevar la cabecera de la cama. Si con regularidad tiene acidez estomacal por la noche o mientras intenta dormir, aproveche la gravedad.  Si no fuese posible elevar la cama, coloque una cuña entre el colchón y la base para elevar el cuerpo desde la cintura.

No fume, debido a que reduce la capacidad del esfínter esofágico inferior de funcionar.

Por último, les recomiendo echar mano de los antiácidos de venta libre, ya que éstos pueden neutralizar temporalmente el ácido del estómago, no obstante, el consumo prolongado o excesivo de antiácidos que contienen magnesio, puede producir diarrea, y los productos a base de calcio o aluminio pueden conducir a estreñimiento.

¿Cuándo hay que ir al médico?

Busque ayuda de inmediato si siente fuerte dolor u opresión en el pecho, especialmente acompañado por otros signos y síntomas, como dolor en el brazo o la mandíbula, o dificultad para respirar; pues el dolor del pecho puede ser un síntoma de un ataque cardíaco.

También consulte cuando la acidez estomacal ocurre más de una vez por semana y los medicamentos no le funcionan; si tiene dificultad para tragar, náuseas o vómitos constantes; o pierde peso debido a que tiene poco apetito o dificultad para comer.

Lea la nota completa en Caraota Digital 

María Laura Garcia

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