Técnicas de relajación para reducir la ansiedad

La ansiedad es un estado emocional inconsciente que te hace sentir inquietos o angustiados ante algunas situaciones que sientes que lamentablemete no puedes controlar. Es una sensación constante en el día a día de la persona que impide que puedas disfrutar plenamente del momento.

Cuando la ansiedad se mantiene durante un periodo de tiempo más o menos largo se produce una tensión muscular continua tanto en el sueño como en la vigilia. Esta sensación de tensión te  acompaña y hace que cada vez más, nos te estar relajados y a gusto.Relax 1

También puedes consultar: Consejos para combatir la ansiedad sexual

Es por ello por lo que es importante aprender a reducir la ansiedad. Los ejercicios de relajación te ayudan a liberar cuerpo y mente y a disfrutar, en general, más el día a día.

Aunque se recomienda ampliamente acudir a un profesional para que te ayude a aprender a sacarles el mayor partido a estas técnicas.

Control de la respiración
Uno de los síntomas de ansiedad es la respiración superficial, es posible que te encuentres, de repente, bostezando incontroladamente o suspirando profundamente de forma continua. En el momento en que seas consciente de esto es recomendable practicar una sencilla técnica que puedes practicar en cualquier lugar: el control de la respiración.

  • Inspira por la nariz en lugar de por la boca.
  • Respira suave y profundamente varias veces. Nota como se ensancha el abdomen en la inspiración y cómo se estrecha en la exalación.
  • Haz un par de inspiraciones profundas por la nariz seguidas de exalaciones lentas y suaves por la boca.

También puedes consultar: Mayo Clinic: ¿Están los trastornos de ansiedad realmente sólo en la cabeza de la persona?

Relax 2Respiración diafragmática
Esta técnica necesita de un poco más de entrenamiento y de un lugar tranquilo donde puedas concentrarte para llevarla a cabo.

  • Colócate en una posición cómoda e intenta relajar los músculos.
  • Sitúa una mano en el pecho y otra sobre el estómago.
  • Toma aire lentamente por la nariz llevando el aire hasta la mano que tienes en el estómago. La mano del pecho debe quedar inmóvil.
  • Cuando consigas llevar el aire hasta allí, retenlo durante un par de segundos.
  • Suelta el aire poco a poco por la boca, de manera que sientas como se va hundiendo el estómago y la mano del pecho sigue inmóvil.
  • Repite varias veces este ejercicio.

Libera tu mente
Los pensamientos surgen sin darnos cuenta muy a menudo. Con esta técnica no vas a eliminarlos, pero sí que puede ayudar a que mantengas una cierta distancia con ellos.

  • Escoge uno de los ejercicios de respiración propuestos.
  • Mientras lo estás realizando, concéntrate sólo en tu respiración.
  • Cuenta las exalaciones lentamente, al ritmo que se producen. Es decir, inunda tu cerebro con el número “uuuuuuuuno” en la primera, y así sucesivamente.
  • Intenta llegar hasta el número cinco.
  • Si algún pensamiento cruza por tu mente, pon el contador a cero.
  • A medida que vayas dominándolo, ves aumentando el número de respiraciones con la mente en blanco.

También puedes consultar: La ansiedad no es cosa de juego en los niños

Fuente: Siquia

Comparte este artículo:

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Continua leyendo

Artículos relacionados