Bioenergética: Ejercicios para aumentar tu energía

Son muchos los ejercicios físicos que nos ayudan física y mentalmente. Un buen ejemplo son estos ejercicios de bioenergética. Toma nota de ellos.

Según la bioenergética, las emociones que reprimimos se mantienen en los músculos, provocándonos tensión

Por ejemplo, cuando estamos enojados, sin darnos cuenta apretamos la mandíbula, y este esfuerzo requiere de una gran cantidad de energía. Por eso, reprimir estos sentimientos nos genera fatiga, contracturas y mal humor.

Una de las ventajas de esta técnica es que los ejercicios son sencillos y se pueden hacer en cualquier momento, para sentirnos mejor.

Imagen referencial

¿Qué es la bioenergética?

Bio significa vida, y por lo tanto, la bioenergética es la energía para la vida.

Es una terapia en la que se activa la energía mediante movimientos y ejercicios que se relacionan con la respiración.

De esta forma, a través de nuestro flujo de energía liberamos las emociones reprimidas, como la ira, un sentimiento que nos hace apretar la mandíbula y tensar el cuello, o la angustia, en donde bajamos los hombros y cerramos el pecho en un intento de evitar el dolor.

Todas estas emociones que contenemos a diario, atrapan la energía en nuestro cuerpo, generando dolor físico, cansancio, malestar emocional, tristeza, malhumor. 

Estas emociones se pueden regular con los ejercicios de bioenergética.

Ejercicio de vibración

  • Párate derecho, con los pies separados a la altura de los hombros, los dedos de los pies hacia adentro. Inclínate hacia adelante, intentando tocar el suelo con las manos. Dobla ligeramente las rodillas y relaja la cabeza.
  • Respira por la boca, lenta y pausadamente. Siente cómo tu cuerpo se inclina hacia adelante, hacia tus pies, tus talones apenas levantados.
  • Mantén la posición durante 1 minuto, mientras respiras con normalidad, lentamente. Sentirás una ligera vibración en el cuerpo, que es la energía movilizándose.

Arco

  • Desde la posición de derechos, como en el comienzo del ejercicio anterior, con los dedos de los pies ligeramente hacia adentro. Coloca tus muñecas en la zona lumbar, con los nudillos hacia arriba.
  • Flexiona un poco las rodillas y arquéate levemente hacia atrás, mientras relajas la cabeza. En esa posición sentirás un temblor, una vibración, la que desaparecerá poco a poco.
  • Mantén la posición 1 minuto, mientras respiras lentamente.

Pataleo

  • Recuéstate en tu cama, boca arriba y extiende las piernas (sin doblar las rodillas).
  • Patalea rítmicamente, golpeando con la pantorrilla y el talón sobre la cama.
  • Comienza lentamente y, si lo deseas, aumenta la intensidad, con un pataleo rápido.

Lea también: 6 ejercicios básicos de Pilates para empezar

Con información de: https://okdiario.com/

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