Conoce los efectos del alcohol en tu cuerpo

La mayoría de las personas ingieren bebidas alcohólicas para relajarse después de un día de trabajo difícil, así como en reuniones con amigos o familias y para celebrar algo especial. Por lo general, el alcohol hace que quienes lo estén tomando se tornen más sociables, se rían más y entren en confianza rápidamente. Pero qué ocurre en el organismo cuando ya no son  uno o dos tragos sino muchos diarios.

Los expertos en la materia aseguran que el alcohol se metaboliza en el hígado, debido a que el organismo no lo puede almacenar como ocurre por ejemplo con las proteínas, los carbohidratos o las grasas.

El hígado desintoxica la sangre contaminada por el alcohol a través de un proceso conocido como “oxidación”. Cuando el hígado culmina el proceso, el líquido que depuró se convierte en agua y dióxido de carbono. Si el alcohol se acumula en exceso, puede destruir células y órganos, empezando por el mismo hígado.

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Foto Referencial

«El metabolismo oxidativo del alcohol genera moléculas que inhiben la oxidación de la grasa en el hígado, por consiguiente, puede conducir a una condición conocida como hígado graso” señaló el doctor Ibrahim Hanouneh, gastroenterólogo de la Clínica Cleveland de Estados Unidos en la web de esta institución médica dirigida a pacientes.

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Efectos nocivos

A continuación mencionaremos algunos efectos nocivos del alcohol en el cuerpo.

Beber hace que el cuerpo trabaje y que no pueda ocuparse de otros procesos. Esto se debe a que cuando se ingiere una bebida alcohólica, el cuerpo convierte su metabolización en una prioridad, por encima de procesar cualquier otra cosa.

Puede generar hígado graso, que es la fase inicial de la enfermedad por hígado alcohólico. Se desarrolla en alrededor del 90% de las personas que beben más de entre 45 ml y 60 ml de alcohol al día.

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Ingerir alcohol en exceso puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de boca, esófago, garganta, hígado o de mama. Asimismo, puede generar pancreatitis, que es una inflamación del páncreas.

En conclusión, beber ocasionalmente y con moderación no está mal. Lo nocivo es cuando se convierte en un hábito y en una adicción para la persona.

Lea también: Mitos y realidades del consumo de alcohol

Con información de: www.infosalus.com

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