La culebrilla no se cura

La popular culebrilla o herpes zóster es la manifestación de la reactivación de una infección producida inicialmente por el virus de la varicela zóster que es el causante de la lechina. Cuando somos adultos diferentes factores pueden reactivarlo.

Culebrilla es el nombre popular que se le da por su forma y porque recorre el trayecto de un nervio y aquella imagen que es alargada y que puede extenderse de un lado a otro del tórax o de la cara, simula a una culebra.

Esta enfermedad no tiene cura y puede reaparecer en algunas personas. La manera más efectiva de evitar el herpes zóster es a través de la vacuna contra la varicela que previene el herpes zóster y se debe aplicar en la infancia para evitar que los niños tengan lechina.

Lee también: ¿Culebrilla? ¿Herpes zóster? Aprende cómo tratarlo

culebrilla-herpes-zoster-a-tu-saludSíntomas

Escozor, picazón, dolor. También puede haber fiebre y luego empiezan a aparecer, a las primeras 24 horas de estos síntomas, unas lesiones que son como ampollas y que inicialmente pueden estar localizadas a lo largo del trayecto de un nervio, que muy comúnmente es el tórax o la región lumbar, y se irradia hacia las piernas o en la cara.

Reactivación

La disminución en la inmunidad o defensas del organismo, que mantienen suprimido a este virus en su localización en los ganglios dorsales de la médula espinal es el principal factor.

Es más común en personas mayores, pero también puede presentarse en personas jóvenes que estén afectadas por alguna enfermedad que conduzca a disminución de su inmunidad, como los pacientes con VIH, cáncer o alguna inmunosupresión.

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