Ética para el cuidado de personas mayores

El Arte del Cuidar está muy relacionado a la profesión de la enfermería, en sus principios de ética para el cuidado de personas mayores.

La vocación de servicio que involucra y el manejo de la ética de la atención, más para ser cuidador no se requiere ser profesional de la salud.

Aún cuando existen diferentes enfoques en el Arte del Cuidar, las mejores prácticas en la formación de cuidadores promueven el enfoque de la Atención Centrada en la Persona (ATC). 

La cual consiste en brindar una atención personalizada de calidad, entendiéndose por calidad, el cubrir de forma acertada las necesidades particulares de las personas mayores.

Promoviendo su autonomía y el respeto a su autodeterminación, así como la ética.

Es importante entender que cada individuo es diferente a otro, es por ello que los cuidadores deben volcar las atenciones en torno a sus necesidades.

Personas mayores deben ser asistidas con ética

Además del desarrollo de las capacidades de las personas mayores, así como garantizar en todo momento sus derechos, con profesionalidad, empatía, amor.

También hacer los mejores esfuerzos en adquirir los conocimientos técnicos para brindar una eficaz y eficiente asistencia.

Mientras que en el grupo familiar, desarrollar esta labor, aun cuando pareciera más natural (por la cercanía familiar).

Acarrea una serie de elementos personales inherentes al cuidador que deben ser tomados en cuenta, siempre con ética.

Exponer la visión que uno de los integrantes del grupo familiar (en algunos casos considerados como eje del hogar), ahora dependa en total o menor medida de otra persona.

Grupo familiar se suma a la responsabilidad

Significa un impacto emocional de grandes proporciones.

Por lo cual el proceso de adaptación a esta nueva realidad en gran número de los casos implica un proceso traumático.

Y pasar por un período de aceptación y adaptación importante de la mano con la ética.

Ser cuidador es asistir a una persona que requiere atención y velar porque sus necesidades de cuidado estén cubiertas; siempre en un ambiente de respeto. 

Un cuidador es una persona que de forma regular ayuda a un adulto con alguna condición de dependencia con dedicación y esmero para mejorar su calidad de vida.

Es fundamental, conocer nuestros límites en la atención.

Siempre basar nuestros cuidados en las indicaciones establecidas por los profesionales de la salud que atienden a la persona dependiente.

Empatía y ética con el adulto mayor

La empatía es vital para nuestra labor, la cual consiste en entender a una persona desde su punto de vista en vez del propio.

Y experimentar indirectamente los sentimientos y percepciones del otro. 

La empatía es determinante para ayudarnos a conectarnos con la persona mayor asistida, teniendo en cuenta la ética.

De igualmente forma es fundamental la vocación de servicio y el manejo del concepto positivo de resiliencia.

Ser resilientes nos permite manejar de forma eficiente nuestra responsabilidad, manejar los momentos difíciles.

Y de estrés a lo que somos sometidos en algunas situaciones de la vida diaria.

E interactuar mejor con el asistido, los familiares y el personal de salud que brindan soporte, con los cambios introducidos en nuestra sociedad producto del impacto.

Arte de Cuidar es retador en tiempos de pandemia

No solo social sino moral, de valores, y además aspectos económicos producto de la pandemia por covid-19, se abre una nueva etapa bastante retadora del Arte del Cuidar.

No solo por el redoblamiento de los protocolos de atención.

Sino además por todas las implicaciones de como relacionarnos con nuestro familiar o asistido en esta nueva realidad.

Definitivamente implica el compromiso de cuidarnos más, para poder cuidar mejor, con ética.

Sin embargo, todo esto no afecta, sino que fortalece la necesidad y el compromiso de formación como cuidadores para la educación en el proceso de envejecimiento.

Los cuidadores se debe proteger y cuidarse, no solo por su seguridad, sino como un acto de responsabilidad para con el asistido, familiares y entorno.

Para formar parte de la nueva generación de cuidadores a partir del 2.020, se han orientado el reforzamiento del concepto de promotores de la vejez.

Para aprender cosas nuevas, crecer como seres humanos, capitalizar experiencias y fortalecer los lazos sociales.

Además del aporte que como individuos se pueda prestar al entorno y la sociedad, con ética.

De forma tal que apoyar en la incorporación asertiva de los adultos mayores en su comunidad, reducir su aislamiento y soledad.

Así como reforzar los conceptos de gratitud, resiliencia y empatía dentro de sus entornos y aumentar la autoconfianza personal, empoderándolos de forma positiva.

Para así promover en la medida de sus posibilidades su autogestión e independencia.

Información suministrada por Yndira Díaz Maluenga, Cuidadora de Vocación (gerontología social). Voluntariado de Resiliencia Activa 

Con información de https://elartedecuidaradultos.wordpress.com

Comparte este artículo:

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Continua leyendo

Artículos relacionados