La tuberculosis es mucho más grave con coinfección de COVID-19

La COVID-19 y la tuberculosis son dos epidemias respiratorias muy relevantes, la actual coexistencia de la COVID-19 con la tuberculosis ha influido en una merma en la calidad y la continuidad de la atención a ala tuberculosis durante el año 2020.

Lea también:La ciencia sobre la eficacia de la homeopatía

Globalmente hubo diez millones de personas que se enfermearon de tuberculosis en 2019 y se registraron 1,2 millones de muertes por esta enfermedad en personas con VIH negativas y 208 mil muertes entre personas VIH positivas.

Entre los afectados de quince años o más, el 56% fueron hombres y el 32% mujeres y, por debajo de los quince años, hubo un 12% de niños con tuberculosis. Entre estos hubo un 8,2% de personas que además tenían VIH, según el Informe Global de Tuberculosis de la OMS, que recoge los últimos datos de la TB en el mundo, que datan de 2020.

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la pandemia de COVID-19 y, desde entonces, se ha producido una menor inversión en investigación de la tuberculosis, dificultades para mantener la continuidad de la atención a la TB, así como en el manejo clínico de la coinfección de COVID-19 y TB, infradiagnóstico y retraso diagnóstico de la tuberculosis, al igual que ha ocurrido en otras enfermedades.

Tuberculosis con coinfección de COVID-19

En referencia a la investigación, “los esfuerzos se han centrado en la lucha contra la COVID-19. Los recursos en investigación pueden disminuir en el caso de la tuberculosis, contra la que se ha de investigar en nuevos fármacos y vacunas. Hay varias vacunas en desarrollo en España, una de ellas en la Universidad de Zaragoza y la Ruti en Barcelona. El rápido desarrollo de la vacuna para el coronavirus ha sido un ejemplo de que el trabajo de la ciencia se efectúa con el apoyo de una fuerte inversión, que también es necesaria frente a la tuberculosis”, ha dicho el Dr. José María García, director del PlI (Programa de Investigación Integrado) de Tuberculosis de SEPAR.

Otro estudio internacional publicado en Journal Infectious Diseases, realizado por la Global Tuberculosis Network (GTN, por sus siglas en inglés), en 33 centros de 16 países de los cinco continentes, entre ellos España, detectó un decremento de los servicios sanitarios para la tuberculosis durante los primeros cuatro meses de la pandemia.

Según este estudio, la interrupción y decremento en los servicios sanitarios a la TB se debieron a varios factores como la reasignación de los recursos humanos que atendían a los pacientes con TB a la atención a la COVID-19.

“La COVID-19 y la tuberculosis son enfermedades parecidas. Ambas pueden coexistir y pueden ser difíciles de diferenciar porque tienen síntomas comunes, como la tos, la fiebre y la disnea. La coexistencia de ambas enfermedades en una persona agrava la situación, pues hay estudios que demuestran que hay un aumento de la mortalidad cuando coexisten ambas enfermedades”, ha destacado el Dr. García.

Con información de: WebConsultas

Comparte este artículo:

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Continua leyendo

Artículos relacionados