La pérdida no es solo de la madre, los padres también la sufren.

Socialmente se ha adjudicado al hombre la etiqueta de “fuerte”, que no debe llorar, que sufrir es de mujeres. Tristemente eso ha llevado a que, en la mayoría de los casos, a los padres se les deje de lado en el duelo por la pérdida de un hijo. Y la realidad es que los padres también sufren, mucho más, al estar el tema socialmente estigmatizado

Ningún padre está preparado para la muerte de un hijo. Se supone que los padres no viven más que sus hijos. Es importante recordar que el tamaño de su pérdida no lo determina la edad del hijo, sea de meses o años, el dolor es igual de matador.

Recuerdo esa madrugada cómo la angustia cubrió a mi esposo al yo romper fuente de manera inesperada. Sin embargo, recuerdo claramente cómo esto no lo paralizó, su estado de alerta y salvaguardo, se activó como aquel que ama de la forma más pura y sublime.

Llegamos a la clínica, mi Doctora apareció enseguida, no saben lo que valoré estar en manos de profesionales comprometidos y al servicio del paciente, desde que me embaracé sabía que tenía a mis médicos muy cerca de mí, pero no sabía que sin importar hora estarían a mi lado, nunca tuve tiempo de pensar en eso ni de internalizarlo hasta revivir lo vivido ese día. Mi llamada fue a las 4:30am y prácticamente llegamos al mismo tiempo a la clínica, hoy les digo es un privilegio sentirse así de seguros, ¡siempre tendré intacto mi agradecimiento y cariño por todos ellos!

Una vez dada la noticia más dolorosa que hemos podido escuchar, solo recuerdo abrazarnos llorar y el secarse las lágrimas y decir sé que podemos salir adelante, de ahí en adelante no tuvo más que sonrisas para mí, respuestas para todo el que lo llamó, y repetía muchas veces a la doctora: –Ella sigue sangrando, cuidado con su hemoglobina.

Y algo que no podía controlar, pero que sabía que estaba pasando, es que todos preguntaban era por mí, por cómo estaba yo, cómo me sentía yo y lo oía contestar repetidamente: –Ella está y estará bien, ella es muy fuerte. Pero, realmente poco escuché que alguien preguntarle cómo se sentía él. Y dentro de mí solo pensaba y es capaz de decir que yo soy la fuerte. Mi admiración por él ese día creció mucho más.

La realidad  los hombres y mujeres muestran un patrón distinto de duelo cuando pierden a su bebé. Ambos sufren y en ocasiones, el hombre lo hace de un modo muy intenso.

Asumir la pérdida en clave masculina implica no descuidar su dolor, a pesar del lógico apoyo que quiere ofrecer a su pareja. Ello explica que en muchas ocasiones el duelo del hombre llegue más tarde que en la mujer, cuando ve que su pareja se encuentra mejor. En cualquier caso, hay hombres que no se permiten (porque no saben o no pueden) manifestar su pena y, en ocasiones, incluso enferman.

La pérdida de un hijo supone un duro trance para quienes esperamos con ilusión el nacimiento de nuestro hijo. Y el consuelo se suele dirigir con mayor énfasis hacia la mujer, puesto que nosotras sufrimos en nuestro cuerpo la pérdida física del bebé.

De esta manera, existe el riesgo de que el hombre, en cierto modo, quede al margen de lo sucedido. Sin embargo, él también sufre la pérdida con intensidad, que causa un impacto emocional que debe superar.

Distintos estudios demuestran que el hombre sufre esta pérdida más de lo que se suele creer, ya que, con frecuencia, enmascara su tristeza, que pasa inadvertida para los demás.

En muchos casos se ve que los hombres desean no ser ignorados ante la pérdida de su bebé. Pero, a pesar de esto, se esfuerzan en parecer fuertes para proteger a su pareja.

Tanto hombres como mujeres sentimos desconsuelo después de una pérdida; pero lo hacemos de forma diferente.

«Las mujeres vivimos el duelo de una forma más rotunda», debemos pasar por una intervención quirúrgica para limpiar nuestro útero o por un «proceso expectante» en el que el cuerpo pare de forma natural los restos de nuestros pequeños/as.

El hombre, tal vez, le cuesta más asumir la pérdida, «ya que físicamente no experimenta ningún tipo de despedida». Sí puede, sin embargo, vivirla a través de la mujer. En muchas ocasiones, lo que el hombre percibe es el dolor físico y emocional desgarrador de ella. Por lo que, su experiencia dependerá, en gran parte, de la compenetración de la pareja.

Miedos del varón ante la pérdida

El hombre que pierde a su bebé se enfrenta a un doble reto. Por un lado, debe vivir la pérdida de su hijo. Y, por otro, experimenta la «impotencia de sentir que no puede hacer mucho por su esposa, a la que ama». Es probable que, en muchos casos, el hombre deje de lado su propio dolor y duelo; sobre todo, si hay complicaciones y la salud de su esposa se resiente. En tal caso, «se volcará aún más en ella, para apoyarla, cuidarla y mimarla».

Esta forma de actuar, «en la que el miedo a perder a su esposa que ama eclipsa de alguna manera el dolor por el hijo perdido», puede dar lugar a interpretaciones erróneas, y algunas mujeres pudieran entender que él no quería tanto al bebé. Sin embargo, lo que hay es «una diferente interpretación de la realidad».

La perdida
Foto Referencial

El duelo del hombre tras la pérdida de un hijo llega más tarde que en la mujer

Cada vez es más frecuente que un hombre sea capaz de enfrentarse a sus emociones y demostrar su dolor, su enfado e incomprensión. Sin embargo, la sociedad les ofrece, por lo general, menos espacios para expresar sus vivencias y procesos emocionales. Ello explica que, con frecuencia, el hombre manifieste su duelo más tarde que la mujer. Y lo hará cuando vea que ella se encuentra mejor, tanto física como anímicamente. Solo entonces muchos se dan permiso para bajar la guardia y vivir su proceso.

En algunos casos, si el hombre no encuentra la forma de expresar sus emociones del modo que necesita, el dolor se puede manifestar, incluso, en su propio cuerpo. Tal vez con una fuerte gripe, que le obligue a meterse en la cama y retirarse de su mundo, esto  es muy común y en nuestro caso lo vivimos.  Solo así se permitirá a sí mismo ser cuidado y mimado.

Las reacciones del duelo después de la muerte de un hijo son similares a las de otras pérdidas. Pero suelen durar más y ser más intensas.

Se acostumbra esperar que los hombres controlen más sus emociones, que sean fuertes y estén a cargo de la familia. Se puede esperar que las mujeres lloren de forma abierta y que quieran hablar de su duelo.

Las diferencias en el duelo pueden traer dificultades en la relación cuando los padres necesitan más el apoyo del otro. Un padre puede creer que el otro no está atravesando el duelo de forma correcta o que la falta de un duelo abierto significa que amaba menos a su hijo. Hable de forma abierta sobre su duelo con su pareja. Trabajen para entender y aceptar la forma de afrontar el duelo de cada uno, esto a nosotros nos funcionó.

Para mí fue súper importante escuchar de mi esposo, que reconocía su dolor, que lo abrazaba, pero que definitivamente viviría su duelo a su manera, y aunque quizás sea difícil de entender cuál sería su manera, el que reconociera que le dolía y que era un momento difícil para él, me daba la paz de que no estaba enmascarando sus sentimientos.

Y si bien mi salud no quedó comprometida gravemente, gracias a Dios, sí había algunos temas que atender, sobre todo una fuerte anemia que me tomó meses estabilizar, y sé que él se volcó a cuidar de mí, siendo una forma de terapia para él.

Lo que les quiero decir es que parte importante es estos duelos es que como pareja se apoyen, que conversen muchísimo, y que no asuman. Mujeres no se olviden de sus parejas y así no se lo pidan, abrásenlos, y háganle saber que están allí para ellos. No se encierren solas en su duelo, porque para ellos es tan difícil como para nosotras.

Los abrazo y estoy para ustedes a través de mis redes sociales @mipropositocreandovida y @yuraimamedinave

Yuraima medina

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