Mitos entorno a los tratamientos de fertilidad. ¿Son realmente bebés normales?

Cuando una mujer o pareja se somete a un tratamiento de reproducción asistida, ya sea inseminación artificial o fertilización in vitro (FIV), surgen numerosas dudas y miedos. Hay una preocupación especialmente destacada por muchos futuros papás que hace referencia al desarrollo y salud del futuro bebé y esto viene del gran tabú que existe en cuanto a lo natural o no de un embarazo para el que se requirió tratamiento, pero no hay nada más lejos de la realidad que estos múltiples miedos.

Existe la falsa creencia de que los niños nacidos por métodos de reproducción asistida tienen mayor riesgo de presentar alteraciones en su desarrollo físico y mental. Sin embargo, numerosos estudios indican que esto no es cierto y que los niños de un embarazo logrado por FIV son iguales a aquellos nacidos tras una concepción natural.

Hace ya 40 años que nació la primera niña fruto de la técnica de fecundación in vitro y desde entonces los tratamientos de reproducción asistida se han ido perfeccionando. Durante todo este tiempo, han sido muchos los estudios e investigaciones que se han realizado sobre la seguridad de estas técnicas, especialmente en lo que se refiere a la salud y desarrollo de los bebés.

Al día de hoy podemos decir que ha pasado el tiempo suficiente como para hablar de resultados a largo-medio plazo, pues la primera “niña probeta” como fue mal llamada en su día, es ya una mujer sana, madre de una preciosa niña, también sana. Además, que logró el embarazo de su hija de forma natural y sin complicaciones.

En esta sociedad hay muchísimos mitos que se van instaurando cuando un tema se hace tabú, como lo es en este caso los tratamientos de fertilidad, hay tantas señalizaciones que muchos padres guardan, incluso de su familia, esta información, para evitar ser juzgados o incluso ahorrarse oír comentarios desafortunados.

Desde el día uno que nos fueron hablando de nuestras posibilidades para embarazarnos nosotros decidimos ser abiertos,

En primer lugar, evitar a toda costa sentirnos avergonzados, porque no hay nada de qué avergonzarse, estás simplemente usando las herramientas que tienes a tu alcance para cumplir tu sueño y hacer crecer tu familia, considero que aquí solo hay amor. 

En segundo lugar no nos gustan los misterios, los secretos, además que no es nada malo, es tan natural como cualquier acción medica que requieras en otros aspectos de tu vida.

Y por último soy fiel creyente que de lo que no se habla no existe, y si nosotras mismas las pacientes de fertilidad no comenzamos a romper con tantos mitos y tantos tabúes, será muy cuesta arriba lograr una sociedad más empática con una realidad que se vive tan a solas como lo es las dificultades para concebir.

Ese es nuestro caso y esa fue nuestra realidad, entiendo perfectamente que cada cabeza es un mundo y cada familia lo vive de manera distinta. Pero siempre me gusta hablarles de mis procesos y mis vivencias y el cómo lo afronto para por lo menos irles quitando un poquito el peso de ese miedo a qué pasa si lo cuento.

En mi libro Mi propósito creando vida donde dedico un capítulo completo, menciono que la sociedad nos ha pintado los tratamientos como un hecho netamente científico, asilado de la emoción, de la espiritualidad, y les puedo decir que no hay nada más falso. Se vive con tanta entrega y amor, muchos más que una noche de pasión.

Quizás muchos dirán que no es romántico concebir así, porque hay medicamentos, citas médicas, inyecciones, óvulos, reposos y un sinfín más… y yo les diré lo más importante es que hay amor, porque si no hay amor en orar juntos porque se dé, en tomarse la mano ante cada inyección, en soñar que será esta vez, no sabría de qué otra manera llamarlo.

Y si llegamos aquí no es por falta de amor o de hacer amor, es todo lo contrario es porque sobra amor, y vaya que hicimos el amor, pero nos tocó diferente, es entregar todo, es invertir tus ahorros, es cambiar muchas cosas en ti, en tu vida, en tu cuerpo, y dedicar todo el tiempo posible en procurar que llegué ese día que nos digan “papis gracias por no rendirse y darme (nos) la vida”.

Desarrollo social y emocional

Se han analizado y se siguen estudiando las consecuencias a nivel emocional y social que puedan derivarse del hecho de nacer tras la fecundación en el laboratorio.

Los niños nacidos por técnicas de reproducción asistida se desenvuelven socialmente del mismo modo que los concebidos naturalmente. Presentan buenas relaciones familiares y de amistad; incluso algunos estudios defienden que las relaciones familiares son mejores por el hecho de tratarse de niños tan buscados y deseados. En la otra cara de la moneda, encontramos otros profesionales que indican que este mismo hecho lleva a la sobreprotección de los menores, lo cual no siempre es adecuado para su correcto desarrollo emocional y social.

En cualquier caso, se trata de un aspecto educacional propio de cada familia y no una consecuencia del tratamiento reproductivo en sí. Por tanto, no podemos decir que los niños nacidos por FIV sean diferentes a los concebidos naturalmente.

Mitos entorno a los tratamientos de fertilidad
Foto de Podoactiva

¿Qué tan inteligentes son?

Los niños nacidos de fertilización in vitro, son más inteligentes y superiores en muchos aspectos que los engendrados de forma natural, según ha declarado el doctor Carl Wood, jefe del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Monash en Melbourne, considerado como el más avanzado del mundo en esta técnica de fertilización artificial.

Se ha demostrado que su inteligencia, coordinación motriz y desarrollo físico son superiores a la media. Estos niños son también más sociables y más decididos a conseguir sus propios objetivos que los demás.

Estas diferencias tienen probablemente un origen genético, por cuanto los padres de tales niños suelen ser luchadores y decididos «y han sobrepasado muchas dificultades para tener hijos».

No es un secreto

Que durante  mucho tiempo se pensó que los bebés nacidos a través de la Fecundación in vitro (FIV), llamados “bebés de oro”, tenían ciertas características diferentes respecto a los fecundados en el vientre materno, sin embargo, la ciencia demostró que no existen diferencias sustanciales que influyan en el desarrollo cognitivo y psicomotor de los niños.

Actualmente las técnicas de reproducción asistida mejoraron considerablemente. La tecnología y los avances científicos permiten que cada día muchas mujeres puedan cumplir el sueño de ser madres, esto se refleja en el aumento de las tasas de embarazo a través del método FIV.

Estos bebitos son tan deseados, que sus padres consideran que su llegada al mundo es el asunto más importante de sus vidas, tienen mucho amor y protección. Son deseados, cuidados y amados desde lo más profundo de su ser, pues concebirlos es el anhelo más grande para sus progenitores.

En total contraste, a lo que muchas personas pueden pensar,  se demostró que tanto los niños nacidos por FIV y los niños fecundados en el vientre, presentan en igual medida el riesgo de contraer defectos congénitos. Además, sobre sus habilidades sociales, estos bebitos tienen mejor desarrollo y buenas relaciones familiares.

En ese sentido, el proceso de Fecundación in vitro permite realizar estudios para reconocer posibles anomalías genéticas, las cuales pueden ser detectadas antes de la transferencia del embrión al útero de la mujer.

Me encanta siempre poder compartirte información de valor para que no tengas miedo de estar en este proceso, y sepas que no eres la única a la que se le ha hecho un poco difícil lograrlo.

Si en tu camino entro está posibilidad de tener que recurrir a un tratamiento, no tengas miedo, quizás con estas palabras muchas madres podrán sentirse de cierta manera ofendidas, pero para una madre que le ha tocado jugárselas todas, estos bebes son tan valiosos, pues son el producto de la constancia, de la dedicación y tenacidad de no haber aceptado en unas paredes de un consultorio un no por respuesta.

Como siempre estoy para ti, para apoyarte con mis vivencias y mis aprendizajes en este camino, estoy del otro lado de la pantalla donde hoy me lees, pero siempre atenta para apoyarte y brindarte todas las herramientas que estén a mi alcance. Puedes ponerte en contacto a través de mis redes sociales @yuraimamedinave y @mipropositocreandovida.

¡Los abrazo!

Yuraima medina

Lea también: Feminidad y fertilidad: ¿Cómo está tu energía femenina?

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